Las palabras del Hombre
Santiago 3:2–12.
Las palabras pueden usarse tanto positiva como negativamente. Pueden producir tanto vida como muerte. Las palabras son más poderosas de lo que imaginamos. Las palabras pueden, en muchos casos cambiar el rumbo de nuestra vida. Santgo. 3:6.
Las palabras negativas.
Un pastor una vez, se enfermó del estomago, porque dijo: “Esta comida seguro me cae mal”, en efecto, sus palabras lo ataron de tal forma que, oró por varias semanas pero no pudo sanar. Fue hasta que recordó la palabra mal dicha y la canceló en el mundo espiritual que pudo ser sano. Mat. 12:37.
El vocabulario del mundo.
El lenguaje del hombre que no conoce a Dios, va amoldado a los tiempos y las eras, según la moda del momento. Si la moda es decir palabras ofensivas para saludar, entonces, las toma de manera estándar. Rom. 12:2, 1°Juan 2:15.
El hombre de Dios, sin embargo debe ser diferente y hablar el lenguaje del Reino. Lucas 4:22
Las palabras obscenas.
Nosotros como hijos de Dios cantamos alabanzas al Todopoderoso, le decimos palabras hermosas que exalten su grandeza, su gloria y su poder. No podemos permitir que de nuestra boca salgan las alabanzas y de la misma boca también todas esas palabras ociosas que ensucian nuestra alma. Santgo. 3:9-12.
Las palabras de doble sentido.
Muchas veces nos gozamos mucho diciendo una palabrita que al parecer es inofensiva y está provocando en nuestro interior un efecto en segundo plano, que no agrada al Espíritu Santo. Mateo 12:32-35.
Por toda palabra ociosa daremos cuenta en el día del juicio… Mateo 12:36
Pro 21:23 El que guarda su boca y su lengua, su alma guarda de angustias.(RV)
Pro 21:23 El que refrena su boca y su lengua se libra de muchas angustias.( NVI)
Pro 21:23 Quien guarda la boca y la lengua se guarda de aprietos. (PER)
Pro 21:23 Quien tiene cuidado de lo que dice, nunca se mete en problemas. (TLA)
